martes, 27 de enero de 2009


Uno de los principales obstáculos que debe superar la educación para adaptarse a la situación actual es lo que Jackson (1968) denominó currículum oculto. En función del cual se transmiten las expectativas asociadas al papel de alumno (sumisión, obediencia...) que entran en contradicción con los objetivos del currículum explícito (autonomía, capacidad crítica), expectativas que con frecuencia resultan imposibles de entender para determinados alumnos, a los que con frecuencia se denomina como conflictivos. En el apartado 1.9 (el punto de vista de profesores/as y alumnos/as) pueden encontrarse algunas entrevistas realizadas a adolescentes de dichas características.

Las observaciones llevadas a cabo por Jackson sobre La vida en las aulas (1968) le llevaron a destacar tres aspectos básicos del currículum oculto existente en la escuela tradicional que conducen al aprendizaje de la sumisión y la heteronomía:

1) La monotonía de la vida escolar. Los niños deben aprender a esperar, a tener paciencia, a permanecer inmóviles, durante largos periodos de tiempo, ignorando a sus compañeros. ("Sólo en la escuela pasan diariamente tantas horas 30 0 35 personas tan juntas sin poder la mayor parte del tiempo comunicarse entre sí").

2) La naturaleza de la evaluación educativa: su carácter no explícito, sus contradicciones y la imposibilidad de que el alumno pueda discutirla. Los alumnos deben aprender cómo funciona este complejo mecanismo para garantizarse el máximo de recompensas y el mínimo de castigos, aprender a acomodarse a las expectativas de los demás y conseguir la aprobación simultánea de dos audiencias, el profesor y los compañeros, que con frecuencia entran en conflicto.

3) La fuerte jerarquización de la vida escolar y la concentración del control en el profesor. Los alumnos deben acostumbrarse a la diferencia de poder, sustituyendo los propios planes e iniciativas por los que el profesor impone.

Como el propio Jackson destacó (1968), el carácter oculto de este currículum dificulta considerablemente su aprendizaje, especialmente en el caso de determinados alumnos, procedentes de entornos culturales alejados de la cultura escolar; convirtiéndose así en una de las principales fuentes de discriminación de la escuela tradicional.

Los trabajos posteriores realizados sobre este tema en distintos entornos confirman su vigencia, puesto que las normas asociadas al papel de alumno suelen transmitirse de forma poco explícita, entran con frecuencia en conflicto con los valores del currículum formal y resultan más difíciles de comprender para determinados alumnos.

Para superar las dificultades asociadas al currículum oculto, conviene explicitar claramente todos los aspectos del currículum escolar, para favorecer así su comprensión por todos los alumnos, y poder detectar y modificar cualquier característica que vaya en contra de los objetivos educativos que explícitamente se pretenden conseguir. Conviene tener en cuenta, además, que el fuerte incremento de los problemas de indisciplina descrito en los últimos años, sobre todo por los profesores de secundaria y en las aulas muy heterogéneas, que describen como falta de motivación del alumnado, indisciplina e incluso de violencia, refleja lo difícil que es adaptar la escuela a la situación actual y que los mecanismos tradicionales de control, como el currículum oculto, no son eficaces ya como mecanismos de control de la conducta, probablemente porque su contradicción con una sociedad democrática, sea hoy, en la sociedad de la información, más evidente e insostenible que nunca. Para responder con eficacia a esta nueva situación conviene recordar que dicho currículum entra gravemente en contradicción con los objetivos educativos democráticos, y que la superación de los problemas de indisciplina exige avanzar en la democracia escolar y en la adaptación de los procesos de enseñanza-aprendizaje a la diversidad de los alumnos.

Cambios sociales y nuevas necesidades educativas


La actual Revolución Tecnológica provoca cambios de tal magnitud en todas las esferas de nuestra vida (familia, trabajo, ocio....), que simbólicamente resulta acertada su coincidencia con el cambio de milenio; con la representación del fin de una época y el comienzo de otra. Cambios que se caracterizan por las fuertes contradicciones y paradojas, entre: 

1) La dificultad para comprender lo que sucede frente a la gran cantidad de información disponible. 

2) La ausencia de certezas absolutas frente al resurgimiento de formas de intolerancia que se creía superadas. 

3) La necesidad de relacionarnos en un contexto cada vez más heterogéneo frente a la presión homogeneizadora y la incertidumbre sobre nuestra propia identidad. 

4) La eliminación de las barreras espaciales en la comunicación frente a un riesgo cada vez más grave de aislamiento y exclusión social. 

5) Un superior rechazo a la violencia con mejores herramientas para combatirla frente a un riesgo de violencia más grave.

jueves, 22 de enero de 2009

El Coaching en la educación de los hijos, (ó en el desarrollo de nuestros colaboradores)

El Coaching habitualmente se ha aplicado en los deportes, el autor plantea el uso de esta técnica para la formación de nuestros hijos y el desarrollo de su potencial y de sus conocimientos. La Federación Internacional de Coaching lo define como: El Coaching ayuda a los individuos y a las organizaciones a desarrollarse más rápidamente y a perseguir resultados más satisfactorios. 

Existen diferentes estilos de liderazgo y cada líder tiene su propio estilo definido innato o desarrollado, algunos autores indican que el liderazgo puede desempeñarse como una combinación de varios estilos de liderazgo. 

Uno de estos estilos es el que se desarrolla a través del Coaching el cual vamos a analizar en este resumen con un enfoque hacia el desarrollo de nuestro personal para alcanzar metas más altas, en menos tiempo. Cada uno de nuestros colaboradores posee determinadas características, la técnica de Coaching consiste en identificar las necesidades de cada uno de ellos y encontrar la manera de ayudarle a satisfacerlas enfocadas principalmente en su potencial, uno de los principios fundamentales del Coaching es que dentro de cada ser humano se encuentran las respuestas que necesita para hacer de su vida todo aquello que desea, este principio se basa en la mayéutica de Sócrates: mediante la empatía y el cuestionamiento inductivo podemos ayudar y motivar a que nuestro personal encuentre las soluciones y estrategias necesarias para alcanzar y superar las metas establecidas, las cuales surgirán de su interior. 

Además de enfocarnos en descubrir todos sus talentos y cualidades, también es necesario descubrir sus comportamientos y actitudes negativas que lo limitan para que pueda desarrollar todo su potencial. Según Timothy Gallway cuando se consigue que una persona logre eliminar o controlar los obstáculos internos que le impiden alcanzar su nivel óptimo de rendimiento, su potencial natural se manifestará sin necesidad de conocimiento técnico del exterior. 

También consiste en forjar en su mente la firme creencia de que es una persona de éxito, en diseñar tareas y acciones que lo lleven a desarrollar hábitos y mecanismos de pensamiento que lo preparen para concretar ideas y soluciones que lo preparen para retos cada vez mas grandes.

Coaching educativo

El coaching es la relación humana existente entre el coach (entrenador,guía, motivador) y el coachee (alumno, formador y padre).

El coaching tiene como propósito desarrollar la confianza del entrenado en sí mismo para que así tome decisiones, asuma responsabilidades consiguiendo así los objetivos o metas que se hayan propuesto al inicio del proceso.

A menudo en el Centro Educativo no existen muchos profesionales a los que se pueda recurrir en demanda de ayuda. La mayoría de las ocasiones, los alumnos no poseen una gran interacción con el equipo docente, el equipo docente no la tiene, a su vez, con los padres y estos buscan desaforadamente la implicación de sus hijos en el Proyecto Educativo del Centro.

La desconfianza, la escasa confidencialidad, la competencia encubierta en el propio Centro Educativo y la naturaleza resbaladiza de la escalera jerárquica hace difícil la convivencia entre los tres estamentos que fundamentan la educación; Equipo Educativo, Alumnos y Padres, sin embargo, es posible que incluso sea más habitual el simple deseo de consultar a una persona imparcial, a alguien que no tiene ningún compromiso con el Centro Educativo sino con la institución que este representa y que no ocupa cargo alguno en él, es decir, un tercero que no este involucrado en su interior. Como dijo John Whitmore “un coach independiente puede resaltar ideas, suscitar soluciones y apoyar su aplicación de una forma que pocas personas dentro de la organización podrían hacer”.

El Coaching Educativo desea apostar por un aprendizaje individualizado para poder guiar, trasmitir y enseñar a los tres estamentos de la Educación (alumnos, formadores y padres) un nuevo modelo educacional. Al integrar esta nueva metodología los alumnos, formadores y padres serán los pilares fundamentales de una educación centrada en las personas.

El Coaching Educativo pretende descubrir el talento de los seres humanos implicados en dicho proyecto para así mejorar y optimizar su desarrollo personal y profesional.

Estructura del Coaching Educativo.

Tiene tres pilares fundamentales:

Coaching Familiar. Formación de padres y madres implementando las herramientas del coaching para que les ayude en la misión de educadores.

Coaching en las Aulas. Formación del docente como asesor académico.

Coaching a los Alumnos. La formación de alumnos coachees. Los alumnos a los que irá dirigido serán los de 3º y º4 de la ES y de 1º y 2º de Bachillerato

¿Qué es el Coaching?

El coaching es un conjunto integrado de acciones orientadas a mejorar el desempeño de una persona, de manera que alcance su potencial (en ocasiones, en el proceso se redefine su perspectiva acerca de su potencial).

Generalmente, el coching busca construir habilidades como comunicación, resolución de problemas, trabajo en equipo o ventas. También se utiliza con frecuencia para mejorar características personales como impacto o asertividad.

un ejemplo q justifica

Si los modelos mentales nos dificultan el aprendizaje manteniendo a organizaciones, equipos y personas en prácticas anticuadas e inadecuadas a nuevos enfoques…. Por qué no pueden también acelerarlo….
Muchas organizaciones ya lo han conseguido. Una de las primeras fue Royal Dutch/Shell con su célebre planificación por escenarios. 
También los utilizamos nosotros mediante el coaching con las aptitudes de indagación y reflexión para el desarrollo del aprendizaje de aptitudes nuevas.

Formar al profesorado en tecnología ¿Por qué y para qué fines?

La formación del profesorado para el uso pedagógico de las nuevas tecnologías considero que no debe plantearse exclusivamente en términos de cómo cualificar a los docentes para que sepan utilizar los recursos informáticos (tanto de hardware como software) y gestionar su uso dentro del aula. Hacerlo así sería caer en un planteamiento reduccionista y simplista de la complejidad cultural que encierran la enseñanza. Aquellos planes formativos destinados a convertir al profesorado en meros usuarios de las máquinas digitales así como en gestores didácticos de estos medios en el aula son planteamientos que tienden a alienar profesionalmente al profesorado. 

Parto del supuesto de que los ordenadores no tienen efectos mágicos sobre la enseñanza y el aprendizaje. Ningún experto o profesor por el mero hecho de introducir ordenadores en su docencia puede creer que, de forma casi automática, provocará que sus alumnos aprendan más, mejor y que además estén motivados. Esto es una forma de utopismo o fe pedagógica sobre el potencial de las máquinas digitales sin suficiente fundamento racional. Hoy en día, sabemos que los ordenadores son objetos o herramientas que adquieren su potencialidad pedagógica en función del tipo de actividades y decisiones metodológicas realizadas por los docentes. Lo relevante para la innovación pedagógica de la práctica docente, en consecuencia, es el planteamiento y método de enseñanza desarrollado y el proceso de aprendizaje que dicho método promueve en los alumnos, no las características de la tecnología utilizada. Dicho de otro modo, ningún experto o docente puede creer ingenuamente que la mera utilización de ordenadores genera una enseñanza será de más calidad.
Por ello, y en conclusión, la formación del profesorado tiene que abarcar ámbitos formativos dirigidos no sólo a ofrecerles conocimiento técnico de los programas y recursos de comunicación de redes digitales, sino y sobre todo conocimiento pedagógico, cultural y experiencial de lo que representa incorporar estas tecnologías a la práctica de enseñanza tanto del aula como el centro escolar. Esto no es una pequeña innovación de un ámbito particular de enseñanza, sino una alteración sustantiva de todo el modelo pedagógico y de las formas culturales que un profesor debiera prodigar en su aula. 
Creo, en definitiva, que el reto no es solo cualificar al profesorado para que sea un usuario de la tecnología en la clase, sino para que sea un profesional que sabe enfrentarse a la complejidad de los problemas culturales del alumnado que están surgiendo en un contexto social en el que las nuevas tecnologías están omnipresentes y que tiene la capacidad para planificar y poner en práctica soluciones educativas tanto en su aula como en su centro.

miércoles, 21 de enero de 2009

CADENAS DE MARKOV APLICADAS AL DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO DE CONDUCTAS Y PROCESOS DE APRENDIZAJE

EL TIEMPO COMO VARIABLE RELEVANTE DE LA INTERVENCIÓN
Los paradigmas de investigación educativa se centran fundamentalmente en la
determinación de la relación causal entre variables, bien sean éstas uni o multidimensionales,
bien concurrentes en el tiempo o distales. En cualquier caso se acepta que
las variables causales acontecen antes del evento que producen.
Desde un punto de vista teórico, la "Covariacion» entre las variables antecedentes
y consecuentes sería la evidencia explicativa de la ciencia, y en todo caso permitiría
la predictibilidad de un acontecimiento a partir de otro. Sólo si sabemos que hay
una relación entre El y E2 podremos hacer previsiones acerca de E2 cuando surja la
situación El (Eigenmann, 1981, 29). Desde el punto de vista educativo, la relación
entre dos estados (antecedente-consecuente), involucrados en un cambio es muy importante,
pero no dice nada en cuanto al proceso de intervención. Puede normar la
acción ("para conseguir ésto hay que hacer lo otro»), pero no prescribe cuándo hay
que hacerlo. Dado que la educación es un proceso ordenado en el tiempo, el momento
de ejercer las diferentes providencias educativas que configuran conductas,
sentimientos, ideales, conocimientos, valores, etc. es uno de los componentes esenciales
de su eficacia; lo que hoy podría llamarse optimización de la intervención. Y
si ello es cierto para la creación de un aprendizaje cualquiera, lo es más cuando se
trata de procesos específicos para reforzar pautas deseables o evitar/eliminar comportamientos
indeseables o incorrectos.
En buena medida, el momento de intervención es desconocido para el profesor.
Sabe qué hay que hacer en determinada circunstancia, pero su presencia suele
pillarle por sorpresa, por lo que la potencia de la intervención queda limitada por la
imprevisibilidad del suceso y la repentización de la medida (educativa o terapéutica).
Por el contrario «siempre que se establezcan afirmaciones predictivas, más allá
de la situación inmediata, es de suma importancia conocer el curso de probables concatenaciones
de conductas ordenadas temporalmente» (Baltes et al,, 1981, 131); si esta
dependencia temporal puede ser descrita mediante algún tipo de regla o generalización,
entonces la predicción y el control de la conducta es más eficaz. En otros
términos, la predicción y la optimización de un proceso dependen primordialmente
del conocimiento de los «antecedentes y procesos claves» que influyen en su evolución.
Sin embargo la potencia educativa de los paradigmas es muy diferente sean estos
proximales o distales. Es evidente que la potencia de los primeros es máxima al
conocer la dependencia de una variable sobre otra; de esta suerte, ante un estado
vinculado inmediatamente a otro, el educador puede intervenir con una alta tasa de
éxito; por ejemplo conocido el efecto relajante del silencio sobre los párvulos, y dada
una situación de alteración, para lograr un estado normalizado habrá que aplicar
la situación antecedente que lo propicia. El problema de los paradigmas proximales
aplicados a la intervención es que su eficacia se ve reducida por el desconocimiento
de las tramas de variables antecedentes de un lado y la inmediatez de la reacción
antecedente-consecuente. En otros términos, sabemos cómo actuar cuando el acontecimiento
está encima, pero no sabemos en qué momento puede surgir. De ahí la
utilidad de los paradigmas distales, capaces de predecir la cadena de acontecimientos
desencadenantes de una situación o productores de un estado.
La investigación evolutiva se propone predecir la emergencia de estados, capacidades
o estructuras que permiten determinar los aprendizajes conductuales; es lo
que Baltes llama «relaciones históricas complejas a largo plazo» (Baltes, op. cit., 132).
Nosotros vamos a centrarnos en lo que podría llamarse relaciones temporales complejas
a corto plazo, porque nuestra pretensión es desvelar cómo se produce una determinada
conducta compleja, su ordenación en el tiempo y sus manifestaciones más
probables. Conocidos estos parámetros, estimamos que la intervención educativa
puede optimizarse porque se alerta cuándo se alcanzan ciertas manifestaciones críticas,
y se actúa preventivamente en las fases anteriores al acontecimiento catastrófico.
Por ejemplo, se sabe que hay niños que reaccionan a la frustración con autolesiones,
convulsiones y otras manifestaciones histéricas. Para evitar la crisis, la reacción
de los cuidadores suele ser acceder a las demandas del niño a su primera manifestación,
convirtiéndolo en caprichoso y tiránico. Y sin embargo no todo los deseos
derivan hacia la fase paroxística. Si se pudiera describir una secuencia conductual,
con sus posibles alternativas o direcciones, y un índice probabilístico de hacia dónde
se dirigirá la conducta cuando se alcanza cada estadio, el profesor o terapeuta podría
intervenir en las mejores condiciones de éxito
.